Patricia Narbona Psicóloga

Trastorno de pánico y ataques de pánico

Dice el DSM-V que un ataque de pánico es la vivencia (súbita y corta en el tiempo) de una sintomatología física (derivada o no del encuentro con un estímulo fóbico) que genera en la persona que lo está experimentando una sensación de miedo muy intenso o pánico. Esta sintomatología puede ser:

  • Palpitaciones
  • Sensación de mareo o desmayos
  • Sudoración
  • Temblores
  • Sensación de ahogo o asfixia
  • Dolor en el pecho
  • Nauseas o malestar en el estómago
  • Sensación de hormigueo en algunas partes del cuerpo.
  • Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (sensación de estar separada de una misma).

Cuando estos ataques se repiten y además la persona cambia su comportamiento (haciéndolo más disfuncional) para evitar las situaciones que imagina, le generarán miedo, hablaríamos de trastorno de pánico.

“El tratamiento incluirá técnicas paradójicas para romper el círculo vicioso de miedo-evitación-miedo, técnicas cognitivo-conductuales y trabajo psicocorporal para regular la intensidad emocional y que la persona deje de asustarse de sí misma”

Tratamiento

En terapia el tratamiento incluirá:

  • Técnicas paradójicas para romper el círculo vicioso del miedo-evitación-miedo, que solo aumenta el miedo y el número de situaciones fóbicas, hasta aislar y recluir a la persona en una jaula de oro de ficticia seguridad. 
  • Ampliar el grado de tolerancia al malestar de la persona, para que vaya dejando de asustarse de sí misma.
  • Iniciar un trabajo de comprensión y regulación emocional para que la persona pueda atender y contener sus estados emocionales sin que la intensidad no regulada de éstos acabe en un ataque de ansiedad. 

Resulta de especial importancia en este trastorno acudir pronto a recibir ayuda especializada, para evitar la consolidación de patrones de comportamiento evitativos que recluyan y dificulten la vida de la persona.